miércoles, 4 de marzo de 2009

Barómetro (Reloaded)

Hace algún tiempo, en un blog desaparecido, leí por primera vez la multipublicada anécdota de "Cómo medir un edificio con un barómetro". Ahora la encontré, en versión aumentada (y tal vez corregida, quién sabe).

Y como tal vez alguien aún la desconozca, dejo aquí para ustedes...

•••

Cómo medir la altura de un edificio con un barómetro

Cuenta la historia que un alumno de Física y Química del Highlands se presenta a un concurso de Ciencias y, entre los temas de exposición, uno de los profesores de la mesa examinadora le pregunta:

- ¿Cómo hace Ud. para medir la altura de un edificio con un barómetro?.

El alumno piensa su respuesta durante unos segundos y contra todo lo previsto, responde:

- Tomo el barómetro y lo ato al extremo de una cuerda de suficiente longitud. Luego subo a la terraza del edificio, bajo el barómetro sostenido por la cuerda hasta que toque el suelo y hago una marca en la cuerda que coincida con el nivel de la terraza. Seguidamente mido la longitud de la cuerda y esa es la altura del edificio.

La mesa examinadora se ve sorprendida por la imprevista respuesta y las miradas entre ellos indican un poco feliz final de examen. No obstante, deciden darle otra oportunidad y le preguntan:

- ¿No se le ocurre a Ud. algún otro método de determinar esa altura?.

El alumno piensa nuevamente y responde:

- Sí, tomo el barómetro y un cronometro. Subo a la terraza y dejo caer el barómetro. Con el cronómetro mido el tiempo en llegar al suelo y aplico: h=½g.t2, con lo que tengo la altura.

Los profesores, aumentan su sorpresa pero se tientan y le preguntan nuevamente:

- ¿Puede darme alguna otra forma de determinar la altura del edificio?.

Respuesta llega luego de varios segundos de silencio:

- Sí, ubico al barómetro sobre la acera y mido la longitud de su sombra sobre el suelo. Luego mido la sombra del edificio y por proporcionalidad entre triángulos semejantes calculo: h edificio = (h bar . h sombra edif) / h sombra bar.

La mesa se muestra algo más inquieta, pero insiste preguntando si puede dar otro método adicional de determinar la altura de un edificio con un barómetro y el alumno contesta:

- Sí, con el cronómetro y la cuerda me voy a la terraza, allí ato el barómetro a la cuerda y lo hago pendular. Mido su período (T1) y calculo la aceleración de la gravedad (g1) en la terraza. Seguidamente hago lo mismo en la acera determinando T2 y g2. Luego voy a una tabla de variación de la gravedad con la altura y por diferencia saco la altura del edificio.

La desorientación de la mesa examinadora es manifiesta, pero otro profesor insiste:

- ¿Puede Ud. decirnos algún otro método para determinar lo pedido?.

El alumno ya demora un poco mas pensando una respuesta que lo saque de su situación en forma exitosa y responde:

- Sí, tomo un lápiz y el barómetro, lo coloco sobre la acera y marco verticalmente sobre la pared del edificio, la longitud del barómetro, luego hago coincidir la parte inferior del instrumento con la marca hecha y hago otra marca en el extremo opuesto. Así continúo hasta llegar a la terraza. Cuento el número de marcas y tengo al edificio medido en unidades barométricas.

Sin rendirse otro profesor le pregunta ¿conoce algún otro método?

El Alumno contesta:

- Pones el barómetro en la azotea lo usas para reflejar un haz de laser desde el suelo, mides el tiempo necesario para que vuelva, lo multiplicas por la velocidad de la luz y obtienes la altura del edificio

Pensando que el alumno ya habría agotado su inventiva otro profesor insiste ....

- Indíquenos, por favor, algún otro método

El alumno sin dudarlo responde:

- Causas una explosión en la azotea cronometras el tiempo necesario para que el sonido llegue al suelo, usando el barómetro para detectar el cambio de presión causado por la onda expansiva, multiplicando por la velocidad del sonido obtendríamos nuevamente la altura pedida.

El presidente de la mesa, que ya no sabe que hacer con dicho alumno, continua diciendo ¿alguna otra forma?

A lo que el alumno contesta:

- Usas el barómetro para marcar la posición de la sombra del edificio, mides cuanto se ha movido en diez minutos, conociendo la latitud de la ciudad y la fecha puedes usar un almanaque astronómico para conocer la altura, en grados, del sol sobre el horizonte y calcular la altura del edificio.

Ya superada toda sorpresa la situación se reduce a conocer cual es el límite del alumno y se repite la pregunta.

La respuesta esta vez demora algo mas pero llega así:

- Tomo el barómetro, voy al departamento del encargado del edificio, le toco timbre y cuando abre la puerta le digo: "si me dice Ud. la altura de este edificio, le regalo este lindo barómetro".

...Ya superados en su capacidad de asombro y en su paciencia, la mesa examinadora se rinde y le preguntan no con buenos modos al alumno si no se le ocurrió la alternativa de medir la presión, etc., etc. (la respuesta que todos nosotros estábamos esperando leer).

Entonces el alumno responde con cara de asombro:

- Ah, esa... claro... ¡¡¡Pero yo pensé que la mesa estaba esperando una respuesta creativa...!!!

•••



Hasta la próxima.

11 comentarios:

Bugman dijo...

Se dice que la anécdota pertenece a Albert Einstein, pero probablemente no sea cierto.
Todos el mundo sabe que Albert Einstein le tenía miedo a los barómetros. Creo que el padre le pegaba con uno, o algo así.

TheJab dijo...

Bugman: jejeje...
en efecto, una versión primitiva de la anécdota la atribuye a Einstein; otra, a Bohr o a Dalton...

jejeje.

Lord Eggs dijo...

Esta anécdota se la han atribuido a todos los científicos famosos del mundo mundial y sus pintorescos alrededores; Einstein, Rutherford, Bohr, Dalton, Lord Eggs... Debo admitir que es la primera vez que la veo en este formato.

Sin embargo, la verdad verdadera y absoluta, al menos como yo la recuerdo, es que esta anécdota la escribió el doctor Alexander Calandra, profesor de física de la Universidad de Washington en St. Louis, Misssouri.

TheJab dijo...

Lord Eggs: Lord Eggs... ¿pertenece a los famosos o a los alrededores?
Singular recuerdo barrunto tiene usted (¿no será un barrunto?), veré si investigo al respecto.

.... dijo...

lei hace tiempo..y fue a Dalton (como la conoci)

MNB dijo...

GENIAL.

Me gustó mucho.

Mucha paciencia tuvo el alumno.


Cariños.

Lord Eggs dijo...

Yo, por supuesto, pertenezco a los pintorescos alrededores, justo a mano derecha de los crepúsculos arrebolados.

Le dejo un par de enlaces que probablemente le interese leer: http://www.revistapolis.cl/cala.htm y
http://www.snopes.com/college/exam/barometer.asp

Kix dijo...

Uta... esas preguntas de examen profesional!!

Malditos ingenieros que ya tenían su título... pareciera que les pagan para humillar a los que queríamos tenerlo...!

Nota al calce: sí, me titulé. Jeje.

esteban lob dijo...

Ah creatividad...la de barbaridades que se cometen en tu nombre.

Saludos

Héctor dijo...

Nada que ver.

solo paso a dejar una felicitación a doña Tiburcia, porque hoy es día de las mujeres, y hay que felicitarlas para que no digan que uno es un cerdo desalmado que solo piensa en sexo y futbol.

Lord Eggs dijo...

Me adhiero a las felicitaciones, pero advierto de antemano que yo sí soy un cerdo desalmado que sólo piensa en sexo y futbol.